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No olvido aquel vestido de fiesta.

VESTIDOS DE FIESTA

Lo recuerdo bien, la boda de mi hermana y, tanto ella como mi madre, yo con mis veinte años, me pidieron fuera elegante y mi madre me lo pagó y no olvido aquel bonito vestido de fiesta.

Era la hermana de la novia, mi única hermana y me hacía ilusión pues las amigas me preguntaba qué iba llevar.

vestidos de fiesta rojo

Siempre me consideré responsable y sin decirle nada acudí a una tienda de novias, muy amables, me probaron vestidos que me gustaban pero yo quería algo personal, exclusivo, único y elegante y como tenían taller de costura, confección a medida, aunque yo no lo necesitaba, pedí un diseño.

Al ver el boceto, un elegante y juvenil vestido de fiesta, supe que aquel era mi vestido y con mis ahorros lo encargué y lo fui pagando en cómodos plazos.

Se acercaba el plazo y mi madre me invitó a salir con ella de compras para comprar el vestido. Mamá, ya lo compré yo, le dije, y se disgustó, en principio se disgustó y quiso acompañarme.

Como ya lo tenían terminado, así se lo pedí, aunque faltaban unos meses, me lo probé y el cambio de la cara de mi madre pasando del enfado a una sonrisa y un par de besos, acabó de bendecir aquel vestido.

Vestido de fiesta exclusivo.

Como ya dije, el vestido, elegante y juvenil gustó mucho y me dio seguridad el hecho de que fuera exclusivo, de diseño.

Tengo la ceremonia grabada en mi mente y cada temporada parece que el subconsciente me pasa la película de la boda con mi vestido de fiesta exclusivo.

Pero sucedió que en el baile posterior al banquete, mi hermana, la novia, echó el ramo de novias de espaldas a las chicas y, casualidad, me tocó a mi. Lo cogí, sonreí, y pensé en el significado que me habían dicho que tenía.

Casualmente, en aquella boda, con mi elegante vestido de fiesta exclusivo, conocí a un chico y el destino y el devenir hizo que acabáramos siendo novios y hoy, justamente dos años después de la boda de mi hermana, me ha pedido que me case con él; además, en la misma iglesia.

vestidos de fiesta rojo

Me hizo ilusión y me alegró y es por ello por lo que en parte no olvido aquel vestido de fiesta. No creía en el dicho del ramo, de que quien lo cogía…..pero hoy creo más y, sobretodo creo más porque va a ser como un reencuentro con el pasado, pero vestida de novia, un elegante estilo de novia de estilo prince

a, como hermana de novia, elegancia y exclusividad.

sa que ya tengo en mente para dentro de un año pues la boda será justamente cuando mi hermana celebre su tercer aniversario.

Ahora sí, ahora le he pedido a mi madre, como madre de novia y a mi herman

Quiero una boda irrepetible e inolvidable y por supuesto repetiré el rito de lanzar el ramo…..será difícil que la afortunada que lo coja tenga la suerte y la felicidad que a mi me tocó como hermana de novia. Y es que no olvido aquel vestido de fiesta.

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